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Desde el punto de vista del abordaje terapéutico y
como Psicoterapeuta Transpersonal trabajo abordando
al individuo de manera holística, esto significa,
trabajar con el paciente tomando en cuenta todas las
situaciones que lo atraviesan y que sin duda lo
afectan y lo llevan a transitar por el momento que
lo aqueja.
Se puede definir como el tratamiento de un tema que
implica todos sus componentes, con sus relaciones
invisibles por los cinco sentidos, pero evidentes
igualmente. El principio general del holismo fue
resumido concisamente por
Aristóteles
en su
metafísica.
El todo es más que la suma de sus
partes (1045aD).
Ser un terapeuta Holístico, implica tener una preparación
especial y una mente abierta, para analizar y
entender al ser humano en su totalidad, el cuerpo,
la mente y el espíritu y para poder abordar su
problemática teniendo en cuenta al individuo y al
medio que lo rodea.
Al
trabajar, no me ciño a una corriente psicológica
sino que aplico varias técnicas, dependiendo del
paciente ya que todas las corrientes me brindan un
abanico de recursos interesantes para llevar a cabo
mi labor. Por este motivo, incorporo en mi trabajo
elementos de la psicología transpersonal, la terapia
sistémica, la psicología transaccional como así
también del psicoanálisis freudiano su base teórica
y de la reformulación que hace Lacan, de algunos
aspectos de la teoría freudiana que lo enriquecen.
Debo reconocer, que la única técnica que aplico
siempre y en todos los casos es la lectura del
lenguaje gestual inconsciente (técnica que aprendí
hace 16 años y aplico con todos mis pacientes), ya
que es una excelente herramienta tanto para poder
evaluar gestos y microgestos cuando el paciente está
hablando, como así también en casos de personas con
lesiones que afectan la motricidad tales como
parálisis cerebral (graves o leves y en cualquiera
de sus cuatro tipos dependiendo de donde este
localizada la lesión) parálisis facial, autismo,
entre otros.
El motivo
específico por el cual no aplico una única técnica
es porque entiendo que cada ser humano es único e
irrepetible constituido por factores bio-psico-socio-espirituales.
Yo concuerdo con Jung en que la psiquis es un todo
que abarca pensamientos, sentimientos y conductas
tanto conscientes como inconscientes y funciona como
guía que regula y adecua al individuo a su medio
social y físico. Si bien, particularmente soy
partidaria de utilizar ciertas baterías que me
permitan evaluar apraxias, agnosias, afasias,
alzheimer, demencia, autismo entre otras, no estoy
de acuerdo con los tradicionales test de
inteligencia a través de los cuales se evalúa el CI
(coeficiente intelectual) ya que un individuo con
coeficiente intelectual alto, podrá rendir bien en
la escuela pero no necesariamente será capaz de
tomar las decisiones mas acertadas en su vida en lo
que a los problemas de la vida cotidiana se refiere,
es decir que un CI no es garantía de felicidad, de
equilibrio o de prosperidad, tal es así que
encontramos personas altamente inteligentes cuyas
vidas son sencillamente desastrosas y esto se debe
ni mas ni menos a que un test de CI que no se
complementa con un coeficiente emocional adecuado es
de poco utilidad ya que la inteligencia emocional
incluye la capacidad que tiene un individuo de
automotivarse, de perseverar frente a los obstáculos
que a menudo surgen en la vida a la hora de intentar
alcanzar un objetivo y el control que uno pueda
tener sobre sus propias emociones. Las emociones son
el motor que nos impulsa a entrar en acción. La
cultura educa nuestras emociones. El niño desde que
nace aprende, (primero a través de los gestos, tono
de voz, ritmo al hablar, forma en que se lo carga
por parte de quienes lo rodean y conforman su único
mundo – momento en el que se adquiere el lenguaje
gestual inconsciente-) cuándo son aceptables ciertas
emociones y cuando no. Se le enseña a minimizar
ciertas emociones, a exagerar otras, a reemplazar
una emoción por otra y a reprimir otras. Nuestras
emociones son las que nos guían cuando debemos
afrontar un momento difícil (los peligros, las
pérdidas dolorosas, la tolerancia a la frustración)
es por eso que considero importante el equilibrio
entre lo emocional y lo racional. Todo lo dicho
hasta ahora, lleva a considerar un abordaje
psicoterapéutico integral, holístico, donde no dejo
de pensar entre otras cosas, que cuando una persona
llega a mi vida no es por casualidad, está en mí
descubrir el porqué, en que puedo ayudarlo y que
puedo aprender yo de este encuentro. De ahí mi
eterno respeto e inmenso agradecimiento a todo aquel
que me elige para acompañarlo terapéuticamente por
el camino de la vida.
"Si tu única herramienta es
un martillo, tenderás a tratar todo como si fuera un
clavo"
Maslow
Si desea realizar una consulta o
solicitar una entrevista puede hacerlo escribiendo
un mail al siguiente correo:
fabianaburlotti@hotmail.com
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